“¡Quiero un animalito por Navidad!”

Ayer por la noche estaba con Coco esperando a que pusieran la gala de OT y vi un trocito del nuevo programa de Raquel Sánchez Silva, con Adriana Ugarte de invitada. La verdad es que conozco poco de esta actriz, y no sé por qué, pues me cautivó con su personaje de Violeta en el telefilme “Habitaciones cerradas” y ya después tan solo he visto de ella Palmeras en la nieve y Julieta. Sé que fue muy famosa su interpretación en “El tiempo entre costuras”, pero todavía no he tenido oportunidad de verla.

La cuestión es que Raquel comentaba lo comprometida que estaba Adriana con la adopción y cuidado de los animales y le lanzaba la siguiente pregunta: “¿Cuál es tu opinión respecto a que los perros sean un regalo de navidad?” A continuación, la respuesta de Adriana:

Mis tres dragones, como diría mi madre, son adoptados. Uno de la calle, otro de una protectora y el último brotó dentro del motor del coche. Y cuando llegaron a casa, sabíamos lo que significaba tener un animal, el cuidado que necesitaba, el dinero y tiempo que tendríamos que invertirle y sobre todo, el cariño, amor y respeto que había que darle, pues se convertía en un miembro más de la familia y estos eran los requisitos para que entraran en casa.

Nunca he entendido ni entenderé las tiendas donde venden animales por 1.000€-2.000€ cuando cada día mueren cientos de ellos en la calle y en los albergues.

Menos aún entiendo a los que son capaces de abandonar a sus compañeros de viaje en una cuneta, en una carretera o en mitad del monte atados a un árbol.

La única explicación que encuentro a todo esto es que el ser humano, ése que se cree por encima de todas las especies, ha cosificado a los animales, considerándolos de su propiedad y que puede hacer con ellos lo que quiera: regalarlos como peluches de navidad, hacer bolsos con ellos y un sinfín de cosas que ya sabemos todxs que hacemos.

Si estás pensando en regalarle a tu hijx un animalito por Navidad, piensa: ¿está preparadx? ¿le servirá para aprender a cuidar y respetar a los animales? ¿se convertirá de verdad en un miembro más de la familia? Si la respuesta es sí, entonces te pido por favor que busques las protectoras, albergues y personas particulares que regalen animales, que haya en tu ciudad y adoptes a tu nuevo compañerx de viaje.

Que ésta sea una Navidad inolvidable por crear nuevos lazos y que éstos sean eternos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *